Con los niños a cuesstas

Con los niños a cuesstas

martes, 18 de abril de 2017

L'Enclusa

En esta ocasión marchamos hasta Taradell para hacer una bonita ruta circular que nos llevará hasta la l'Enclusa, otra elevación que aparece en el listado de els cent cims de la FEEC, pasando por unas cuevas que sirvieron de refugio al bandolero Perot Rocaguinarda y visitando el Castell de Boix o de Taradell. La ruta está bastante bien señalizada, pues durante gran parte del recorrido seguiremos las marcas blancas y amarillas del PR C-42, conocido como Sender de Taradell y desde el castillo la marcas rojas de El Camí. El punto de partida de la excursión se encuentra en la carretera que desde Taradell lleva a Viladrau, a la altura de la calle Pirineu. Dejo este enlace de wikiloc para que os podáis orientar y, si es el caso, descargar el track para el gps, pues es el recorrido que nosotros realizamos.


Mapa de la ruta - Fuente ICC


Distancia: 9 km.
Tiempo: 4 horas, con paradas
Tiempo para un adulto: 3 horas


Dejamos el coche y subimos por la calle Travessia les Sitges hasta arriba del todo, donde frente a nosotros quedan unos campos de cultivo. Alli tomamos la pista de tierra que nos conduce hasta la ermita de Sant Quirze de Subiradells. La pista se bifurca, nosotros seguimos por la izquierda y, tras cruzar por encima de un arroyo, llegamos hasta la ermita románica.


Subimos por esta calle

Frente a nosotros la pista por donde debemos seguir

La pista va paralela a los campos de cultivo

Eeeh tropa, a la izquierda
 
Cruzamos este pequeño riachuelo

Ermita de Sant Quirze de Subiradells


En la ermita nos paramos para desayunar, pues hemos madrugado y solo llevamos el café en el estómago. Junto a la ermita, un senderito marcha paralelo al torrente. Lo seguimos, ya tras las marcas blancas y amarillas del PR, y nos conduce hasta la Font de Ravató. Continuamos nuestra marcha y comenzamos a subir, con las últimas casas de la urbanización a nuestra izquierda, hasta desembocar en una pista asfaltada que unos metros más allá pasa a ser de tierra.


Continuamos por el sendero

Font de Ravató

Seguro que está mejor que la del grifo

Siempre tras las marcas del PR

El sendero se empina un poco

Dejando atrás las últimas casas de la urbanización

Enlazando con la pista asfaltada


Nos desviamos a la derecha dejando la pista y, siguiendo las marcas del PR, atajamos para volver a ella. Proseguimos hasta llegar a un desvío señalizado por un poste indicador, donde la abandonamos y tomamos el sendero que sube por nuestra derecha, adentrándonos en zona pino y matorral.


Atajamos por esta explanada

Y continuamos tras las marcas del PR

Desvío y poste indicador

Subimos por este sendero

El camino vuelve a empinarse un poco


El sendero se acerca ahora al borde del risco, por lo que hay que ser prudente y tener controlados a los niños. En algunos puntos, caminamos a escasos dos metros del vacío. Se nos abren unas amplias vistas hacia las Guilleries, Montseny, Cabrera y los riscos del Far. También hay alguna que otra plataforma rocosa no apta para personas con vértigo y totalmente prohibidas para la tropa menuda.


Vistas desde el risco

El camino va muy cerca del borde

Un mirador

Menudo trampolín

Llegamos hasta una bifurcación señalizada por un poste indicador. Nos desviamos a la derecha hacia la Cuina de Rocaguinarda. El sendero atraviesa el bosque y nos lleva hasta una amplia pista  que seguimos hacia la derecha. Unos metros más allá, unos hitos de piedra nos dirigen hasta el borde del risco por  donde se baja hasta el antiguo refugio del bandolero osonense.


Poste indicador

Hacia la Cuina de Rocaguinarda

El sendero cruza el bosque...

...y nos lleva hasta la pista forestal

Seguimos los hitos de piedra

Punto donde se baja a la balma
 
Bajamos con cuidado por la estrecha canal, sólo son unos metros, y giramos a la derecha. Un poco más adelante está la balma que servía de refugio al bandolero Perot Rocaguinarda a principios del siglo XVII. La cueva, angosta y no muy profunda, tiene dos entradas. En su interior un par de murciélagos descansan ajenos a nuestra visita. Desde aquí ya divisamos el Castell del Boix, al otro lado de la Collada de Mansa.


Bajamos por esta canal

Giramos hacia la derecha

Cuina de Rocaguinarda

Entrada a la cueva

Jan es quien más fácil lo tiene para entrar

Con Jan en el interior de la cueva

Jan puede salir por el otro extremo

Debemos ahora regresar a la pista forestal. Podemos volver a subir por la canal por la que hemos bajado o reseguir las paredes del risco hasta otro punto a unos cien metros por donde también se puede subir. Una vez en la pista, volvemos hacia atrás y la seguimos en dirección a l'Enclusa, a donde llegamos en unos diez minutos. Primero encontramos un vértice geodésico que marca la cima de esta elevación. Sin embargo, continuamos por el sendero hasta el final de la roca donde una estelada ondea al viento.
 

Bordeamos la roca del risco

Subimos por esta otra canal

Volvemos atrás por la pista forestal y seguimos rectos

El sendero vuelve a bordear el risco

Los niños en el vértice geodésico

Nos acercamos hasta el final de la roca


Desde donde se encuentra la bandera se abren unas amplias y extraordinarias vistas. Nos hacemos la foto de cima y nos sentamos a comer algo y descansar. Frente a nosotros queda el castillo de Boix o de Taradell, próxima parada de la excursión. Tras la pausa, regresamos hacia el vértice geodésico y unos metros antes de llegar, a nuestra derecha, hay una empinada canal por la que debemos bajar para continuar por el GR 2, que pasa pegado a la roca unos metros más abajo. No es muy difícil pero hay que tener cuidado y ayudar a los niños si son muy pequeños.


L'Enclusa, 866 m.

Reponiendo fuerzas

Canal por la que debemos bajar

Jan el primero en bajar

Y luego el resto de la familia

Rodeamos la roca siguiendo las marcas del GR 2

L'Enclusa desde abajo

Seguimos ahora el camino señalizado por las marcas blancas y rojas del GR 2, que en un continuo descenso nos lleva hasta la Collada de Mansa, donde cruzamos la carretera que desde Taradell conduce a Viladrau. Tomamos la pista de la derecha, señalizada, y bajamos por ella hasta llegar a una bifurcación donde nos desviamos por el sendero de la izquierda, señalizado también, hacia el Castillo de Boix.


Dirigiéndonos hacia la Collada de Mansa

Collada de Mansa

Cruzamos la carretera

Tomamos la pista de la derecha

Desvío hacia el castillo de Taradell


Subimos por este sendero, que en una serie de lazadas gana altura y nos lleva a la planicie donde se levanta el castillo. Pasamos junto a una grandes rocas y llegamos hasta la roca donde se asienta la fortaleza, que recuerda al Castell de Popa, en Castellcir.


El amplio sendero va ganando altura

Pasamos junto a estas grandes rocas

Llegando al castillo

Recuerda al Castell de Popa

 
La primera mención que se hace a esta fortaleza data del año 893, en el que pertenecía a los señores de Taradell, aunque éstos nunca llegaron a vivir en él, pues tan sólo se usaba para vigilar. Hoy sólo podemos ver algunos restos de la muralla que se restauraron pero que permiten hacerse una idea de cómo era en la antigüedad. Además, las amplias vistas que se abren ante nosotros hacen que merezca la pena visitarlo.


Placa a la entrada del castillo

Vista exterior de la fortaleza

Detalle del interior

Vista interior de las murallas


Fuera del castillo, hay otros elementos decorativos repartidos por la explanada: una mesa de piedra y una cruz de metal. Hay que controlar a los niños aquí, pues estamos muy cerca del borde del risco y no es cuestión de llevarse un susto. Proseguimos la ruta por un sendero que baja cerca de donde se encuentra la cruz de metal. Lo digo porque, por lo menos a mí, me costó  un poco verlo y eso que llevaba el gps. El sendero, marcado con la doble herradura roja del El Camí, baja de forma decidida.


Nos acercamos hasta el borde del risco

Mesa de piedra

Cruz de metal

Punto por donde continua  el sendero

Marcas del El Camí


Ahora sólo resta seguir las marcas por un estrecho camino muy empedrado que posteriormente se ensancha hasta convertirse en una pista forestal. Sin más incidencias, salimos a la carretera y bajamos por ella unos trescientos metros, que es lo que más o menos nos separa de donde habíamos dejado el coche, finalizando esta bonita excursión.


El sendero, al principio, estrecho y pedregoso

Posteriormente se ensancha....

...hasta convertirse en una pista forestal

Pasamos junto a alguna masía...

...donde pastan los caballos

Bajamos la carretera por el sendero paralelo a ella

Llegando a Taradell

Tras la excursión nos fuimos a Viladrau a comer en el Molí de la Barita, restaurante al que solemos ir cada vez que estamos por la zona y que nunca nos defrauda.

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