Con los niños a cuesstas

Con los niños a cuesstas

viernes, 13 de octubre de 2017

Pujol de la Mata

Regresamos después de bastante tiempo al Parc Natural de Sant Llorenç i l'Obac para ascender una de sus elevaciones más conocidas, el Pujol de la Mata. La excursión, en la que también llegaremos hasta la roca de La Falconera, no es muy larga pero sí perdedora. Recomiendo usar el gps (en este enlace os podéis descargar el track que seguimos nosotros) porque hay algunos puntos donde es fácil que nos confundamos y no sigamos el camino correcto. Por lo demás no tiene ninguna dificultad salvo la subida a la cima del Pujol de la Mata, donde nos tendremos que ayudar de unas grapas colocadas en la roca y donde, con precaución, habrá que echar una mano a los más pequeños. El punto de partida es el Coll d'Estenalles, en el amplio aparcamiento que hay frente a la oficina del parque.


Mapa de la ruta - Ed. Alpina


Distancia: 7 km
Tiempo: 4 horas, con paradas
Tiempo para un adulto: 2 horas 30 minutos, sin paradas


Dejamos el coche y caminamos hasta la altura de la oficina del parque pero sin cruzar la carretera. A nuestra izquierda observaremos unas escaleras por donde subiremos y, siguiendo un sendero señalizado con marcas amarillas, nos adentraremos en un pequeño pinar.


Caminamos hacia la altura de la oficina del parque

Subimos por estas escaleras

El sendero se introduce en el bosque

Pasamos por este pequeño pinar

Nos fijaremos en la marcas amarillas


Pendientes de las marcas amarillas para evitar despistarnos, buscamos el sendero que abandona el pinar y, tras atravesar un encinar, desemboca en una zona rocosa y abierta desde donde tenemos vistas hacia el Montcau, el Pujol de la Mata y la Roca Falconera.


Cruzamos por este encinar

Vistas hacia el Montcau

A lo lejos el Pujol de la Mata

Buenas vistas desde esta zona abierta


Giramos a la derecha y comenzamos a bajar por un sendero esta vez marcado con pintura naranja. El descenso nos llevará, cruzando otro encinar, hasta el aparcamiento de la Falconera.


Ahora pintura naranja

El sendero recorre la loma rocosa

Vistas hacia la Miranda y la Falconera


Cruzamos otro bonito encinar

Aparcamiento de la Falconera


Una vez en el parking de la Falconera (que se encuentra un kilómetro más arriba del Coll d'Estenalles), avanzamos un poco hasta una pequeña explanada y nos desviamos a la derecha para seguir el sendero que, tras una fácil trepada nos conduce hasta la cima de la Miranda, un estupendo mirador de esta zona del Parque Natural. A pesar de ser una cima amplia, hay que tener controlados a los niños para evitar llevarnos un susto. Frente a nosotros se levanta la enorme mole de la Falconera, a la que nos acercaremos a continuación para, yo sólo, trepar a ella.


Avanzamos por este camino hacia la Miranda

La trepada es sencilla

La impresionante pared de la Falconera

Sí, ahí voy a intentar subir

Mi tropa en la cima de la Miranda

Bajamos otra vez hasta el sendero y lo seguimos para acercarnos a la parte posterior de la Falconera, por donde es factible ascender a su cima sin material de escalada, aunque no está exenta de cierta dificultad, por lo que no recomiendo intentarlo con los niños (si éstos no van asegurados). Dejo a la familia a los pies de la roca y me lanzo a escalarla. Diez minutos más tarde estoy arriba. Un grito a mi tropa para que me hagan una foto y de vuelta para abajo.


Nos dirigimos a la Falconera

Alla voy

Cima en la Falconera

Ahora toca bajar


Tras mi chusca imitación a mis admirados hermanos Pou, regresamos por el sendero hasta la explanada donde, girando hacia la derecha, seguimos el sendero que se introduce en el bosque. Saldremos a una zona abierta, el Collet de la Sabaterra, donde un sendero marcado por hitos de piedra se dirige hacia la derecha. No debemos seguir ese sendero que va a Mura. Frente a nosotros, y oculto por la vegetación, continúa el camino que conduce al Pujol de la Mata.


Hitos que no debemos seguir

El camino continua frente a nosotros

Tras dejar atrás una pequeña zona boscosa, el camino rodea por la izquierda el Turó de la Rourada. Bajamos, pasando por una pequeña balma, para adentrarnos nuevamente en un espeso encinar hasta alcanzar la Sesta Ferestega. Se trata de un precioso lugar donde los pastores solían echar una cabezadita las calurosas tardes de verano. Es un buen lugar donde parar a descansar antes de iniciar la subida al Pujol de la Mata.


El sendero rodea el Turó de la Roureda

Una pequeña balma

Llegando a la Sesta Ferestega

Unas grandes rocas rodean el lugar

Una paradeta para comer algo


En la Sesta Ferèstega se unen diversos senderos: el de la izquierda nos regresaría al Collet de la Sabartera, por la derecha marcharíamos a Mura. Nosotros continuamos rectos por el sendero que nos llevará a los pies del Pujol de la Mata. El sendero nos conduce hasta un collado donde, frente a nosotros, se levanta el Pujol de la Mata. Subimos siguiendo algunas marcas e hitos decantándonos hacia la derecha, hasta el pie de la roca por donde treparemos hasta la cima.


Continuamos por el sendero que queda frente a nosotros

Vistas al Pujol de la Mata desde el collado

Subimos hacia la roca

Corriendo para ser los primeros en trepar por las grapas

Acercándonos al pie de la roca

Una vez al pie de la roca, unas grapas nos permiten ayudarnos para subir los dos escalones rocosos que nos separan de la cumbre. Son dos pequeños tramos que no tienen mucha dificultad, pero de todas formas hay que tener cuidado. Una vez arriba las vistas son extraordinarias.


Erik ayudando a su hermano

Turno ahora de la madre

Toca subir el segundo escalón

Erik sube mientras Jan observa

La madre, como siempre, cierra el grupo

Pujol de la Mata, 770 m.

La cima no es muy amplia, así que cuidado

Tras un rato en la cima, bajamos con cuidado hasta el pie de la roca y, por un senderito que hay a la izquierda, la rodeamos para visitar la cavidad que permite atravesar toda la base de esta elevación.  También hay un pequeño tunel que cruza toda la roca y que los niños aprovechan para explorar.


Cavidad que atraviesa la roca

Túnel

A ver qué encontramos

Erik abandonando el túnel

Pedazo espeleólogo

Volvemos de nuevo al collado para iniciar el descenso hacia el Torrent del Roure del Parrac. Desde el collado seguimos el sendero que hay a nuestra derecha (mirando hacia el Montcau) atentos a no desviarnos por algún senderito que sale y baja hacia el barranco. Unas marcas azules pintadas en las rocas nos pueden ayudar a orientarnos, pero, como dije al principio, mejor si vamos con el gps. Pasamos una zona rocosa y el camino se hace ya mucho más evidente e inicia el descenso hacia el lecho del torrente.


Volvemos hacia el collado

Pasamos esta zona de espesa vegetación

El camino ahora mucho más amplio

Bajamos hacia el lecho del torrente

Seguimos tras la marcas azules


Cruzamos el torrente, completamente seco, y empezamos ahora un continuado ascenso rodeados de espesa vegetación. Tras pasar al otro lado del torrente, hay que estar atentos porque hay varios senderitos que suben en diferentes direcciones. Hay que observar con atención y seguir las marcas azules.


Subimos rodeados de vegetación

Jan encabezando el grupo

Atrás queda el Pujol de la Mata


Tras una primera subida, desembocamos en una zona más abierta y plana. Sin embargo un poco más adelante la pendiente se agudiza otra vez conforme recorremos la Carena del Muronell para enlazar, al final de ella, con el GR-5.


Pasamos otro bonito encinar

El camino vuelve a empinarse

Último tramo de subida


Enlazamos con el GR-5 a la altura de la Bassa de la Mata. Un poco más adelante se encuentra la ermita de Sant Jaume, cuya visita dejamos para otra ocasión. Sólo nos resta bajar por la amplia pista que en diez minutos nos deja en el aparcamiento del Coll d'Estenalles.


Bassa de la Mata

Rodeamos el estanque

Bajando por la pista al aparcamiento

Tras la excursión marchamos a Mura para comer en Cal Carter. No es barato, pero se como muy bien. Además Mura es un pueblo muy bonito que bien merece una visita.