Con los niños a cuesstas

Con los niños a cuesstas

miércoles, 10 de enero de 2018

Mirador del Puig Rodó - Roca Lladre

Volvemos a visitar la Garrotxa, en concreto la Vall d'en Bas, para, en esta ocasión, recorrer la Serra del Corb, una excelente atalaya de toda la zona volcánica que rodea la ciudad de Olot, atravesando sus densos hayedos y robledales. Es una ruta algo larga pero muy bonita, ideal para hacer en otoño o primavera. Ascenderemos un par de buenos miradores, visitaremos dos bonitas ermitas y caminaremos por zonas boscosas que parecen sacadas de un cuento de hadas. El punto de partida es la localidad de Les Preses, a escasos seis o siete kilómetros de Olot. Dejamos el coche en la parte superior del pueblo, junto a las piscinas municipales (carrer Camp del Prat).


Mapa de la ruta - Ed. Alpina


Distancia: 12 km
Tiempo: 6 horas 30 minutos, con paradas
Tiempo para un adulto: 4 horas, sin paradas


Tras dejar el coche, nos encaminamos en dirección a la iglesia de Sant Pere hasta llegar al primer desvío, en que giramos a la izquierda y comenzamos a subir por el Carrer de la Rectoria.


Marchamos en dirección hacia la iglesia

Puig Rodó

Casi a la altura de la iglesia...

...giramos a la izquierda y subimos por la calle Rectoría


La pista asciende suavemente pasando por varias masías hasta, finalmente, llegar a la masía de Can Talaia, donde acaba el camino y unas marcas amarillas nos desvían hacia la derecha, por un sendero que cruza un pequeño prado y se introduce en el bosque.


Subimos por la pista

Pasamos por el mas El Pinell

Aquí ya se ha acabado el asfalto

Otra masía

Can Talaia

Nos desviamos por el sendero...

...y nos adentramos en el bosque

Iniciamos una fuerte subida por un sendero bien marcado y señalizado con pintura amarilla (creo que son señales de la red Itinerànnia). El bosque va cambiando conforme ganamos altura, predominando el roble y el pino. La subida es constante y algo durilla, por lo que conviene tomarlo con calma.


El sendero, estrecho pero bien marcado

Jan tirando del grupo

La subida es empinada

Algún tramo escalonado

El bosque es bastante espeso

Subiendo a buen ritmo

Alcanzamos un poste indicador que nos informa de que sólo nos quedan 10 minutos de subida hasta el área recreativa de Xenacs. Atravesamos una zona arbolada y un sendero nos lleva hasta la zona de mesas del área recreativa.


Poste indicador

Subiendo por una zona más abierta

Últimos metros de subida

Enormes pinos

En la zona de picnic de Xenacs

El área recreativa de Xenacs, a la que también se puede acceder en coche por una pista forestal, está enclavada en medio de un bosque de pinos. Cuenta con mesas para picnic, zona de barbacoa, un bar y un punto de información. Dispone de varios recorridos naturalistas por los alrededores, siendo el más destacado la subida al Mirador del Puig Rodó. No obstante, al final de la zona de picnic hay otro mirador que nos permite disfrutar de buenas vistas hacia Olot, la Fageda d'en Jordà o, en último plano, las montañas del Pirineo.


Pasando junto a las mesas de la zona de picnic

Tramo que conduce al Mirador del área recreativa

Llegando al mirador

Vistas hacia Olot

Panel informativo


Tras descansar un rato para recuperarnos de los 500 metros de desnivel que hemos debido superar hasta llegar aquí, nos ponemos de nuevo en marcha y continuamos, en ligero descenso, por la pista que queda frente a nosotros, dejando a la derecha la carretera. En este tramo pasamos junto a una carbonera vegetal y observaremos el Clot de les Gripies, una abertura en la tierra de origen cárstico.


Continuamos por la pista que queda frente a nosotros

Llegando a la carbonera

Carbonera vegetal

Panel explicativo de la elaboración del carbón vegetal

Indicador del Clot de les Gripies

La sima está vallada


En este punto, hay un poste indicador. Tenemos dos opciones: la primera es subir por la ancha pista que lleva directamente hasta el Collet del Puig Rodó; la segunda opción, elegida por nosotros, es desviarnos por el sendero que queda a la izquierda y que, igualmente, conduce hasta el collado pero por un camino interpretativo, algo más largo, donde hay colocados varios paneles informativos identificando diversas especies de árboles, muy instructivo para los niños. Antes de tomar el sendero, subimos unos metros por la pista hasta el Avenc del Teixó, para observar esta otra sima de origen cárstico. El sendero, gana altura suavemente y nos lleva hasta el collado.


Subimos unos metros por la pista

...hasta el Avenc del Teixó

Bajamos y tomamos el sendero con marcas amarillas

Nos adentramos en el bosque

Vistas hacia el Puigsacalm

El sendero gana altura de forma suave

Alcanzamos el Collet del Puig Rodó

En el collado, giramos hacia la izquierda e iniciamos la subida hasta el mirador del Puig Rodó. No es la cima de esta montaña, ésta queda a nuestras espaldas. Se trata de un saliente que permite disfrutar de unas espléndidas vistas hacia toda la zona volcánica de Olot. Desde el mirador, donde en el centro hay una mesa de piedra con una rosa de los vientos, también podemos observar todo el recorrido que seguiremos a continuación por la Serra del Corb, hasta la RocaLladre, su punto culminante.


Subida hacia el mirador

Llegando al Mirador del Puig Rodó

Vistas hacia el Croscat y la Fageda d'en Jordà

El Croscat en primer plano

El volcán de Santa Margarida

A nuestros pies se extiende la Fageda d'en Jordà

Una rosa de los vientos

Mirador de Puig Rodó, 906 m.

Serra del Corb

Tras permanecer otro rato en el mirador, bajamos hasta el collado y continuamos por un estrecho sendero que queda frente a nosotros y que se adentra en el bosque. Comenzamos a recorrer toda la Serra del Corb atravesando un denso hayedo todavía verde (estamos a finales de octubre), pasando primero por la Font  y, un poco más adelante, el Clot del Cingles, otra sima de origen cárstico, hasta llegar a un desvío señalizado que sube hacia el Coll de Bas. A lo largo de este recorrido iremos pasando del hayedo al robledal casi sin darnos cuenta.


Tomamos el sendero que queda frente a nosotros

Y empezamos a cruzar el hayedo

Algunos troncos caídos cruzan el camino

Jan mirando la Font del Cingles

No mana ni una gota de agua

Clot del Cingles

Panel que señala la sima

Seguimos bordeando la sierra por el estrecho sendero

Llegando al desvío al Coll de Bas

Giramos hacia la izquierda y seguimos avanzando, ahora acompañados de las marcas amarillas, atravesando otro bonito hayedo, donde encontramos algunos ejemplares realmente majestuosos. Pasamos junto a la Font de Martinell, que tampoco mana agua, hasta finalmente alcanzar una pequeña explanada donde hay otro poste indicador: el Collet del Pujant d'en Camps.


Pasamos junto a la Font de Martinell

Atravesamos ahora otro bonito hayedo

Algunos ejemplares son enormes

Jan intentando abrazar el árbol

El sendero estrecho y la ladera empinada

Collet del Pujant d'en Camps

El collado es un cruce de caminos. Por la derecha, un sendero bien marcado rodea la ladera de la montaña y conduce hasta la Cova de la Roca Lladre. Nosotros, en su lugar, tomamos el sendero que queda frente a nosotros, a la izquierda del que conduce a la cueva, y comenzamos a subir por un camino estrecho con abundante vegetación hasta la cima de la Roca Lladre, punto culminante de la Serra del Corb. Un vértice geodésico corona esta elevación desde la que se tienen unas excelentes vistas hacia toda la zona volcánica de la Garrotxa.


Nos adentramos en el sendero

La vegetación casi tapa el camino

El camino es algo empinado

Vista hacia el Mirador del Puig Rodó

Vistas hacia la Fageda d'en Jordà

Roca Lladre, 907 m.

Descendemos nuevamente hasta el collado y, siguiendo las marcas amarillas, bajamos ahora por una empinada ladera que se adentra en otro espectacular hayedo. Es un tramo de bajada bastante complicado y hay que descender con prudencia, evitando resbalar. El sendero cruza la ladera en diagonal hacia la derecha hasta que más abajo la pendiente se suaviza y desembocamos en una cómoda pista forestal por la que seguimos hacia la izquierda.


Inicio de la bajada

Descendiendo los primeros metros

La pendiente es bastante acusada

A veces el sendero se difumina

Bajando con precaución

El hayedo es bastante tupido

En esta parte la bajada es más cómoda

Enlazando con la pista forestal

La pista forestal, amplia y cómoda nos conduce hasta un rincón precioso donde se encuentra la ermita de Sant Martí del Corb, un edificio de una sola planta con escalinata, porche y campanario en forma de espadaña. La iglesia está cerrada, pero por una de las dos ventanas enrejadas que hay en su parte frontal podemos ver su interior.


Seguimos bajando ahora por la pista forestal

Una enorme roca que nos recuerda a las Roques Encantades

Cruzamos al otro lado de la cadena

Llegando a la ermita

Detalle de la escalinata

Vista del interior de la iglesia

Sant Martí del Corb

Tras descansar un rato en este agradable lugar, aunque demasiado frío para quedarnos a comer, proseguimos nuestro camino para dirigirnos ahora hasta la ermita de Sant Miquel del Corb. Alcanzamos la masía L'Antiga y nos desviamos por la pista de la izquierda, en ligera subida, ya que si seguimos de frente por la pista asfaltada acabaríamos en la carretera. Pasamos junto a un prado donde pastan algunas vacas, para unos minutos más tarde llegar hasta la ermita de Sant Miquel del Corb, donde paramos a comer sentados en su explanada herbosa calentados por el sol. El edificio, románico y con la entrada de cara a poniente, tiene también un porche y un campanario de torre.


Continuamos por la pista forestal

Pasamos junto a la masía L'Antiga

Seguimos por la pista que sube por la izquierda

Vacas pastando en un prado

Llegando a la ermita

Sant Miquel del Corb

Parte frontal de la ermita

Tras comer y pasar un buen rato, seguimos nuestro camino y subimos por la pista forestal en dirección hacia el Volcán del Racó. Poco a poco la pista forestal se estrecha y se convierte en un sendero que vuelve a atravesar otro precioso hayedo. El camino pasa junto a la Font del Racó que, como las anteriores que hemos visitado, no mana agua y llega hasta un poste indicador, unos metros más allá de donde se encuentra la masía del Racó.


Dejamos atrás Sant Miquel del Corb

Subimos por este sendero

Pasamos por otro hayedo

Llegando a la Font del Racó

La Font del Racó, sin agua

El bosque cambia, ahora robles y encinas

Pasamos junto a la masía del Racó


En el poste indicador, tomamos el sendero que baja por la derecha hacia una pista forestal. Una vez abajo, nos desviamos hacia la derecha para ver el cráter del Volcán del Racó que tiene unos 140 metros de diámetro, hoy convertido en un campo de cultivo.


Bajamos hacia la pista foresta

Seguimos el sendero que bordea el cráter

Cráter del Volcán del Racó

Volvemos atrás y ahora, en dirección contraria a la que nos llevó hasta el cráter, seguimos el sendero y, atravesando zona boscosa de ribera y pasando por el Collet de la Cantina, descendemos los últimos metros de excursión hasta Les Preses, desembocando en la calle donde se encuentran las piscinas  municipales, lugar donde habíamos dejado el coche.


La pista vuelve a convertirse en un estrecho sendero

Es una zona con espesa vegetación

Bajando los últimos metros

Aparecen las primeras casas de Les Preses

Finalizamos esta larga, pero muy agradable excursión que nos ha llevado a conocer toda la Serra del Corb, un precioso rincón de la Garrotxa.