Con los niños a cuesstas

Con los niños a cuesstas

viernes, 4 de marzo de 2011

Rocallarga

La Rocallarga es una pequeña montaña situada en el municipio de Tavertet, en pleno Collsacabra, de 1187 metros de altura. Lo que la hace singular es la roca, coronada con un vértice geodésico, que sobresale 20 metros de la montaña sobre el vacío, y que le da el nombre por el que se la conoce. Es una de las cimas que aparece en el listado de la FEEC y allá que nos dirigimos el pasado día 26 de febrero a fin anotarnos una más y tratar de conseguir las 100 para superar el reto. Tavertet es un pequeño pueblo de unos 400 habitantes, situado sobre los riscos (cinglera en catalán) que se asoman al pantano de Sau. Se llega desde la carretera de Vic a Olot (C-153), pasando por Manlleu y Santa María de Corcó. La ruta tiene aproximadamente 8 kilómetros y no tiene ninguna dificultad para los niños. Tan sólo hay que tener mucho cuidado cuando nos acercamos al borde de los riscos, pues la altura es considerable y no hay nada que nos separe del abismo.

Mapa de la ruta - Editorial Alpina


Comenzamos a caminar al final del pueblo siguiendo la pista asfaltada que conduce a Rupit y señalizada con las marcas rojas y blancas del GR. Nos dirigimos hacia la masía gótica de l'Avenc, también  indicada en la señal del inicio de la pista. Vamos bordeado toda la cinglera o riscal hasta encontrar un pequeño prado a nuestra derecha que hace las veces de mirador y donde tenemos las primeras vistas de la Cinglera de Tavertet. Hacia el otro lado podemos ver la Cinglera de l'Avenc y al fondo el Cingle del Far.



Mapa a la entrada del pueblo

Inicio de la pista

Vista de la cinglera

Cinglera de Tavertet. Al fondo asoma el Pantano de Sau

Cingle de l'Avenc

Al fondo se ve el Cingle del Far


Volvemos a la pista asfaltada  y seguimos caminando. Las marcas rojas y blancas del GR son evidentes y conducen hasta la población de Rupit. El paisaje es un poco monótono y combina pequeños prados con zonas un poco más agrestes salpicadas de grandes rocas. De los robles cuelgan nidos de madera para los pájaros.


Marcas del GR

Nidos colgando de las ramas de los robles


A 1,7 kms aproximadamente encontramos un pequeño sendero a nuestra derecha. Abandonamos la pista asfaltada y lo seguimos superando una barrera metálica colocada, supongo, para evitar que el ganado salga al camino. Este sendero nos conduce a los prados que hay sobre el cingle de l'Avenc, atravesando el torrente de l'Abeurador.


Tomamos el sendero de la derecha dejando el camino asfaltado

El camino bordea el Cingle de l'Avenc

Si seguimos el torrente, antes de llegar a los prados, llegaremos al punto donde cae el agua al vacío formando el Salt de l'Avenc o de la Cua de Cavall. El salto lo forman las aguas que trae el torrente de l'Abeurador y el de l'Avellanosa, en una caída de más de 100 metros primero, y otros 100 después de rebotar en un saliente del risco. En esta ocasión el torrente llevaba tan poca agua, que la poca que caía lo hacía pegada a la pared, razón por la que nos pudimos acercar a este punto. No está de más decir que el lugar es bastante peligroso y se debe de tener mucho cuidado con los niños. Si el torrente lleva más agua, mejor no acercarse, pues sería muy arriesgado.


El torrent de l'Abeurador casi seco

Lugar donde se forma el salto, con muy poca agua

Con los niños bien agarrados

Nos alejamos del borde de la cinglera y entramos en los prados que hay bajo la masía de l'Avenc. Allí, junto a un roble, hacemos una parada para comer algo. Seguimos adelante y nos dirigimos hacia la masía. Podemos hacerlo de dos formas: una, siguiendo el camino más o menos evidente bordeando los riscos, o bien, cruzando los prados libremente, por donde más oportuno veamos. Nosotros escogimos esta segunda opción, bordeando un pequeño promontorio que hay bajo la masía, pasando junto a unas reses que estaban pastando en ese momento.


Los prados de l'Avenc

En el prado bajo un roble

Erik bordeando el cingle

Cruzamos los prados hacia la masía

Reses pastando


Llegamos por fin a la masía de l'Avenc, construcción  gótica que data del siglo XII, reconstruida en un principio para ser Parador Nacional, y convertida ahora en alojamiento rural. En estos momentos se encuentra en proceso de ampliación, y, lo más curioso, cuenta con un parking subterráneo. Rodeamos la casa por su parte trasera, donde una señal nos indica el camino, de fuerte  subida al principio, que nos llevará a la Rocallarga.


Masía de l'Avenc

Poste indicador en la parte trasera de la masía

Camino hacia la Rocallarga

Caminamos por el sendero que hay detrás de la casa, totalmente machacado por las ruedas de alguna excavadora que trabaja en la restauración de la masía, y después de un par de giros salimos a una pequeña explanada donde frente a nosotros veremos un roble con una marca amarilla en su tronco. Si miramos hacia la izquierda veremos una fita de piedras y al inicio de un pequeño caminito una marca amarilla en un tronco cortado.


Roble con la marca amarilla

Otra marca en un tocón al lado del sendero

Comenzamos a subir



Cogemos el pequeño sendero a la izquierda del roble, en subida, que un poco más arriba se convierte en una canal con algo de barro. Si siguieramos el camino principal, pasando el roble, al llegar al molino de viento que hay sobre la masía, veríamos a la izquierda otro caminito, no muy marcado, que también nos llevaría hasta la Rocallarga, tras unirse al que seguimos nosotros. Finalmente, salimos a un prado desde donde ya asoma el vértice geodésico que hay en la Rocallarga.


Subimos la canal, yo abriendo camino...

... y la tropa detrás

Desde la explanada se ve el vértice geodésico


Cruzamos el prado y llegamos a la Rocallarga, una mole rocosa de 20 metros que sobresale al vacío sobre el Pla de Boixer. Las vistas son preciosas, aunque el día no acompaña. En días claros se llega a ver el Canigó, entre otras cimas. No hay que olvidar que es un lugar con mucho riesgo. Lo mejor es llevar a los niños de la mano, sentarlos en la base del vértice geodésico, hacernos la foto de rigor y sacarlos de allí. La roca es estrecha y aunque con prudencia podemos movernos por ella y disfrutar de la vista, es mejor que los niños, si son muy pequeños, se queden en el prado.


La Rocallarga, 1187 m.

Todos sentados en el vértice geodésico

Con Erik, los que mejor soportamos el vértigo

El Pla de Boixer desde la Rocallarga

Abandonamos la Rocallarga y seguimos el camino en dirección al Puig de Cortill, punto más alto del municipio de Tarvertet con 1193 m., que se encuentra un poco más allá. Antes paramos a ver la Balma de Cortils, enorme roca plana que cubre un gran espacio, al parecer habitado hace mucho tiempo. Frente a la balma tenemos un haya majestuoso: el haya de Cortils.


Balma de Cortils

Dentro de la balma

La balma y el haya de Cortils


Junto a la balma encontramos unas piedras que nos vienen que ni pintadas para comer. Lo hacemos rápido, pues el día empieza a estropearse y no nos fiamos de acabar secos al final de la jornada. Volvemos por el mismo camino y pasamos por unas rocas paralelas a la Rocallarga, desde donde tenemos otra perspectiva del Pla de Boixer, en incluso vemos el vértice geodésico.


Con Erik sobre las rocas

Desafiando el peligro

Arriba se ve el vértice geodéisco de la Rocallarga

Bajamos nuevamente por la canal y en poco tiempo estamos en la masía de l'Avenc. En este punto, seguimos la pista asfaltada hasta Tavertet. El camino es muy monótono, por eso recomiendo a la ida tomar el sendero que bordea los riscos y cruzar el prado. Llegamos al pueblo y aprovechamos para tomar un café y acercarnos hasta el mirador que hay pasada la iglesia.


Bajando por la torrentera

Por la pista camino de Tavertet

Poco a poco dejamos atrás el cingle de l'Avenc

Iglesia de Tavertet

Hacia el mirador


Desde el mirador las vistas son extraordinarias: Sant Miquel de les Formingues, el Montseny, Les Guilleries, el pantano de Sau, toda la cinglera de Tavertet hasta el Puig de la Força. Hay una placa identificando todas las montañas que vemos hasta allá donde alcanza la vista. Saliendo del pueblo y frente al ayuntamiento hay un monolito donde han enterrado material histórico y datos, supongo que del pueblo, y que no puede abrirse hasta el año 3000. Me pregunto qué quedará entonces de las cosas que hemos visto hoy.


Panorámica desde el mirador

La familia en el mirador

Pensando ya en la próxima salida

¿Os suena a una película de Nicolas Cage?



2 comentarios:

  1. volvemos a coincidir jejejy tambien este finde hicimos una q ya habeis hecho la del turo de las once hores esta fue muy light vinimos la semana pasada de subir el puigsacalm y esta semana fue mas de relax ,esta ruta de la roca llarga suena bien , mi pregunta es el puig dels cortils tambien es un pico? porq ese no sale en la lista y e mirado por internet pero no lo veo tampoco,saludos

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    1. No, el Puig de Cortils no entra dentro de las cien cimas. Se trata de una elevación que hay a continuación de la Rocallarga. Saludos

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