Con los niños a cuesstas

Con los niños a cuesstas

viernes, 12 de junio de 2015

Rasos de Peguera

La antigua estación de esquí de Rasos de Peguera es el punto de inicio de una bonita y fácil excursión que nos llevará hasta la cima de las dos elevaciones principales de este lugar. Su bajo y suave desnivel, además del típico paisaje de alta montaña, la hacen altamente atractiva para realizar en familia. Desde Berga, seguiremos los indicadores y dejaremos el coche en el Coll de la Creu del Cabrer, justo donde acaba la carretera de acceso a las pistas.

Mapa de la ruta  Ed. Alpina
 
Distancia: 7,5 km.
Tiempo: 4 horas, con paradas
Tiempo para un adulto: 2 horas 30 minutos, sin paradas
 
El termómetro marca 5 grados cuando salimos del coche, así que toca abrigarse y conforme avance la mañana ir quitándonos capas de ropa. Nos ponemos en marcha bajando un poco por el camino que cruza las antiguas pistas, y que conduce al pueblo abandonado de Peguera, hasta la altura de una caseta blanca, punto en el que dejamos la pista y nos adentramos en los prados para encontrar un amplio sendero que, feo como una cicatriz, los cruza en diagonal.
La familia preparada para ponerse en marcha

Bajando por el PR

Caseta

Subimos por los prados

Sendero que cruza los prados


Vamos avanzando por este camino, señalizado con marcas amarillas pues se trata del recorrido que se suele hacer con raquetas de nieve en el invierno, y nos adentramos en el bosque de pino negro. La subida es muy suave y el paisaje extraordinario. Tenemos vistas hacia Port del Comte y la Serra d'Ensija, con la cima del Cap de la Gallina Pelada coronándola. En algún punto abandonamos el camino y atajamos por los prados para hacer más amena la marcha.


Subiendo con tranquilidad

Marcas amarillas en los árboles

Atajamos por los prados


Otra vez en el camino


Dejamos atrás el bosque y el camino se convierte en un senderito que nos dirige a unos amplios prados: las Collades, tal como su nombre indica, un collado punto intermedio entre los dos Rasos. A la izquierda nos queda el Salabardar o Rasos de Dalt y a la derecha una ancha franja de prado, restos de las antiguas pistas de la estación de esquí, que nos conducirá hasta la cima del Rasos de Baix o Pedró. En medio de los prados hay un pequeño montículo de rocas hacia donde nos dirigimos.


El sendero queda menos marcado

A la derecha el camino hacia los Rasos de Baix

Nos acercamos al montículo

Rasos de Dalt o Salabardar


Desde el centro de los prados, siguiendo el sendero, trazamos una diagonal hacia la izquierda para acercarnos al bosque y subir hasta la cima del Salabardar. Pronto encontramos una marca amarilla pintada en un árbol y, a partir de aquí, sólo hay que seguir esas marcas a lo largo de toda la subida. Nos adentramos en un paisaje típicamente alpino y realmente bello, tomándonos con calma la moderada subida para superar los poco más de cien metros de desnivel.
Seguimos el sendero

Primera marca amarilla

Ya sólo queda seguirlas

La tropa en plena subida

Las termitas dándose un festín

Marcas amarillas, no hay pérdida

Poco a poco superamos el desnivel y salimos a un pequeño claro desde donde ya divisamos la bandera que marca el punto culminante de la ascensión. La cima se encuentra en un pequeño prado rodeado de pinos, por lo que las vistas son inexistentes, pero se trata de un bonito lugar donde pasar un rato. La temperatura va subiendo y empezamos a quitarnos algo de ropa.


Saliendo del bosque
La cima, ya a tocar

Rasos de Dalt o Salabardar, 2077 m.

Foto de cima con mis vástagos

Iniciamos el descenso por el mismo camino y desembocamos nuevamente en las Collades. Cruzamos el collado y nos dirigimos hacia la ladera donde estaban las antiguas pistas de esquí para ascender al Pedró. Conforme subimos disfrutamos de unas vistas extraordinarias de Port del Comte y la Serra d'Ensija. Poco a poco nos vamos acercando a la parte superior de los Rasos de Baix.


Abandonando la cima del Salabardar

Jan bajando a la carrera...

...y el primero en encarar la nueva subida

"Jan, tómatelo con calma"

Atrás quedan los Rasos de Dalt

Las termitas siguen despertando el interés de la familia


Ya en la parte superior llegamos a un pequeño claro. Aquí nos desviamos hacia la izquierda cruzando los prados y siguiendo los hitos de piedra que hay repartidos a todo lo largo. En un principio no les encuentro mucho sentido, pero luego me doy cuenta que nos conducen hasta casi el final de los prados, donde, hacia la derecha y escondido entre los pinos, se encuentra un monolito de piedra colocado por el Club de Esquí de Berga con motivo de su 50 aniversario.


Encontramos un primer hito de piedras

Otro conforme avanzamos por los prados

Nos desviamos un poco a la derecha

Monolito del CEB

La familia posando junto al monolito


Descansamos un rato compartiendo conversación con un grupo de jóvenes que, con pinta de Killian Jornet y unos cuádriceps por los que matarían mis rodillas, se encuentran tomando un tentempié. Los muchachos marchan y me quedo preguntándome dónde narices está el vértice geodésico que, en teoría, debe marcar el punto más alto del lugar. Miro hacia el final del prado y veo que aquella zona, aunque arbolada, es un poco más elevada que el lugar donde me encuentro, así que me encamino hacia allí y, escondido entre los árboles, lo encuentro. Yo pensaba que los vértices geodésicos debían de estar a la vista. Quizás éste sea un poco vergonzoso y huye de los excursionistas.


Allí parece haber algo

Pedró o Rasos de Baix, 2051 m.

Volvemos otra vez a los prados


Regresamos otra vez en dirección al monolito de piedra y nos acercamos al poste indicador que hay antes de llegar. Aquí cogemos el sendero que baja hacia la iglesia de Sta. María de Corbera, según sus indicaciones. Nos adentramos en el bosque y, en un primer momento, salimos a un pequeño prado donde hay un estanque, la Bassa de les Fontetes. La bordeamos por la derecha, y siguiendo las marcas blancas y amarillas del PR, continuamos nuestro descenso hasta llegar al Pla de l'Orri y a la Collada dels Rasets, frente a la Torreta, último objetivo del día.


Poste indicador

Sendero que baja

Bassa de les Fontetes

Seguimos bajando

Vistas al Serrat de l'Hospital

Collada dels Rasets con La Torreta al fondo

Una vez en el collado, seguimos por un camino bien marcado que en línea recta sube la suave ladera de la Torreta y que, tras adentrarse nuevamente en el bosque, nos conduce a la cima, donde, además del vértice geodésico, hay una antena de telecomunicaciones. Las vistas son excelentes, en especial del Cogulló d'Estela y la Roca d'Auró cuyas cimas hollamos hace unos meses.


Camino que asciende a la Torreta

Atraviesa un pequeño pinar

La antena de la cima y el vértice geodésico
El Roc d'Auró


Vistas al pantano de La Baells

La Torreta, 1990 m.

Pura vida

El Cogulló d'Estela

Allí subimos

Nos ponemos otra vez en camino y dejamos atrás la cima de la Torreta. Volvemos a la Collada dels Rasets y seguimos el sendero hacia la izquierda para regresar a las pistas de esquí. El sendero cruza todo el prado y se bifurca antes de entrar nuevamente en el bosque. Nosotros seguimos por la derecha, pues el camino que baja por la izquierda va a parar a la carretera de acceso a las pistas, pero varios kilómetros más abajo. Al salir del bosque cruzamos otro pequeño prado al final del cual el sendero vuelve a bifurcarse. En esta ocasión sí que tomamos el camino de la izquierda, pues por el otro ascenderíamos a la parte más occidental de los Rasos de Baix.


Abandonando la Torreta

La vida y la muerte cogidas de la mano

Cruzamos el prado para ir a buscar el sendero

Nos adentramos en zona boscosa...

...y salimos a otro pequeño prado

Bifurcación: nosotros a la izquierda

El camino empieza a descender pegado a la ladera de la montaña. A nuestra izquierda se abren unas amplias vistas hacia el oeste, realmente espectaculares. Poco a poco vamos completando el último tramo de la excursión y, tras pasar junto a la Font de Ca, llegamos a la carretera. Subimos por ella un centenar de metros y volvemos a estar en el Coll de la Creu del Cabrer donde tenemos el coche.


Las vistas se abren a la izquierda

El sendero va pegado a la ladera de la montaña

Pequeña tartera

Continuamos la bajada...

...hasta llegar a la carretera

Guardamos las mochilas en el coche, y viendo que hemos acabado pronto (las ventajas de madrugar y empezar a caminar temprano), bajamos hasta Espinalbet a comer en el restaurante Els Roures, donde nos ponemos las botas, como colofón a un estupendo día de montaña.







6 comentarios:

  1. Me encantan vuestras excursiones y nos han servido de guia a mi familia para hacer unas cuantas.
    Gracias

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    1. Muchas gracias a ti por tus palabras. Un saludo

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  2. Te veo en forma de nuevo. Ya recuperado??

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    1. Hola Marc. No estoy recuperado, pero me pueden las ganas, así que cuando no molestan mucho las rodillas, me lanzo al monte. Saludos y enhorabuena.

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  3. Hola Francisco! Me encanta tu blog! Ayer intentamos hacer la ruta de Rasos de Peguera porque quede encantada con tus fotos en la cima de La Torreta, pero no supimos llegar... Llegamos al parking de Rasos de Peguera y empezamos a caminar por el camino que indicas que va a las antiguas pistas, cuando llegamos a la caseta de la foto no sabíamos si desviarnos a los prados que están hacia la derecha o hacia la izquierda... Al final seguimos recto y hicimos otra ruta distinta pero sin cimas... Repetiré. Hacia donde era? Es una pena que en los carteles están indicados los pueblos pero no las cimas de las montañas...

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    1. Hola, Yrina. Desde el parking hay que bajar unos 100 metros y abandonar el camino hacia los prados de la derecha, pasando junto a la caseta. Un poco más arriba ya encontrarás los rastros del sendero. Si miras la imagen de los Rasos de Peguera a través de Google Maps, lo verás claro.
      Un saludo

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