Con los niños a cuesstas

Con los niños a cuesstas

domingo, 18 de agosto de 2013

Costabona

Si camináramos desde el Cap de Creus con la intención de cruzar los Pirineos horizontalmente, la primera elevación que nos encontraríamos por encima de los 2.000 metros de altura es el Costabona, con 2465 m.. Su ascensión no presenta mucha dificultad y es una buena opción de iniciar a los pequeños de la casa en la alta montaña. Sus 550 metros de desnivel se van superando de forma fácil por prados alpinos y zonas algo más pedregosas, mientras que las vistas de las que disfrutaremos durante la subida más las que tendremos desde la cima, la convierten en una excursión muy recomendable. El punto de partida es la Collada Fonda, a mitad de camino de la pista forestal que une Setcases y Espinavell. Nosotros llegamos a ella desde Setcases, siguiendo la pista que asciende a la estación de esquí de Valter 2000. Un par de kilómetros pasado el pueblo nos desviamos a la derecha por una pista de tierra con mucha piedra suelta, pero apta para todo tipo de vehículos siempre que nos lo tomemos con calma y hagamos caso al indicador de no superar los 30 km/hora.

Distancia: 7 km.
Tiempo: 4 horas 15', con paradas
Tiempo para un adulto: 2 horas 45', sin paradas


Mapa de la ruta - Ed. Alpina

Llegamos por fin a la Collada Fonda, tras casi diez kilómetros de pista, y, a pesar de ser relativamente temprano, encontramos el lugar lleno de coches. El día promete, la previsión meteorológica es buena y frente a nosotros se levanta la hermosa mole del Costabona. Nos ponemos en marcha subiendo paralelos a la alambrada, quedando ésta a nuestra derecha, tras la cual un grupo de vacas pasta tranquilamente ajena a éstos locos homínidos que se empeñan en subir montañas para luego tener que bajar otra vez.

Muchos coches en la Collada Fonda

El Costabona se levanta imponente frente a nosotros

En marcha paralelos a la alambrada

Reses pastando

En esta primera parte de la subida no hay sendero, Simplemente tenemos que seguir la alambrada atravesando los prados. Un poco más arriba ya aparece un senderito que, aunque de tanto en tanto se desvía de la alambrada para bordear algún grupo de rocas, las Roques d'en Mercer, continúa pegado a ella. Mientras ascendemos observamos algunas de las cimas que rodean Valter (Balandrau, Gra de Fajol, Bastiments, Pic Freser, Pic de l'Infern), mientras que a nuestra derecha las nubes bajas nos impiden distinguir el Cap de Creus.


Seguimos subiendo paralelos a la alambrada

El Gra de Fajol asomando al otro lado de la colina

¡Nena, que se nos escapan los niños!

Nos separamos de la alambrada para rodear las rocas

A nuestra izquierda veremos el refugio de Costabona, que nos servirá de referencia durante la ascensión. Atravesamos una pequeña  zona arbolada hasta llegar a un punto, mas o menos a la misma altura del refugio, en el que el sendero se aparta de la alambrada. El punto está marcado con un hito de piedras y algunas marcas blancas y rojas de GR.


Poco a poco vamos ganando altura

Camino pedregoso al llegar a una zona arbolada

Abandonamos la alambrada a la altura del refugio

Algunas marcas diseminadas por el camino

El camino se desvía hacia la izquierda trazando una diagonal para buscar un collado que queda por encima del refugio de Costabona. Conforme avanzamos veremos varios senderos paralelos en la ladera de la montaña. El de más arriba es el que utilizaremos para regresar. De momento seguimos el camino que tras llanear un rato nos lleva hasta la Font de Fra Joan, lugar donde aprovechamos para hacer un merecido descanso. Desde la fuente parte un camino que conduce al refugio, y otro por la parte superior que nos acerca al collado.

Pasamos junto a unos hitos de piedras

Llaneando hacia el collado

Alcanzamos la Font de Fra Joan

Erik refrescándose en la fuente

Abandonamos la fuente y subimos  por su parte posterior para alcanzar un sendero (el camino se pierde en ocasiones) que con una suave pendiente nos acercará al Coll de Pal. A veces aparecen pequeños senderitos paralelos al  principal, que al final acaban conduciendo al mismo lugar, así que es mejor  no complicarse y seguir por el sendero principal.

Dejamos atrás la Font de Fra Joan...

...y ascendemos en busca del collado

El camino que conduce al Coll de Pal

Erik descansa antes del último repechón al Coll de Pal

Coll de Pal

Una vez en el Coll de Pal, giramos a la derecha para encarar la subida a la cima. Frente a nosotros se levanta una pequeña elevación que hay que superar para alcanzar el colladito que queda a los pies del Costabona. Podemos hacerlo por su parte izquierda o bien por la derecha, siguiendo un caminito y, posteriormente, subiendo por los prados. Escogemos esta última opción (ni mejor ni peor que la otra) abrigándonos con los polares ya que la Tramontana empieza a soplar con mucha fuerza.

Bordearemos  la elevación buscando el collado

Por el senderito hacia el collado

Jan se agarra la gorra para no perderla por la fuerza del viento

Una foto antes de atacar la cumbre

Una vez en el collado, para alcanzar la cima vamos siguiendo unos postes de madera que señalan más o menos el mejor camino. Jan se lanza a coronar la cumbre sin importarle ni el viento ni el resto de la familia. No sé que tiene en esas piernas, pero a mi me cuesta seguir su paso. Algunos excursionistas que bajan y se cruzan con nosotros se sorprenden al ver el ritmo que lleva con lo pequeño que es.

Jan con la cima a tocar

Erik acompañando a su madre en la distancia

Apunto de coronar el Costabona

¡¡¡Cima!!!

Alcanzamos la cima, bastante concurrida por cierto, y esperamos a que llegue el resto de la familia (unos flojuchos, según  Jan). La Tramontana sopla en rachas bastante fuertes y no hace muy agradable la estancia en la cumbre, aunque un poco más tarde, por arte de magia, deja de soplar. Llegan por fin Erik y su madre y nos hacemos las fotos de rigor. La cima es amplia y está coronada por varias cruces metálicas y un poste de madera que indica la distancia a diversos sitios.

El protagonista de la excursión

La madre haciendo cumbre

Junto a un poste indicador

Costabona, 2465 m.

Las vistas son increíbles, con la mole del Canigó frente a nosotros. Hacia el otro lado toda la cadena montañosa que conduce a Valter y las que lo separan del valle de Núria. Un grupo de buitres sobrevuela a baja distancia, lo que nos permite observarlos con detalle, aunque me quedo con las ganas de ver isards, que abundan en esta zona.

Panorámica desde la cima

Erik observando los buitres con los prismáticos

Con el "himalayista" y el Canigó a nuestras espaldas

Es el viento, no la cerveza...

Poco a poco la cima se ha convertido en una estación del metro un lunes por la mañana, así que mejor ir bajando para dejar sitio a los que aún ascienden por la ladera (no es una queja, todos tenemos derecho a subir, pero el hecho es que éramos mogollón). Bajamos hacia el Coll de Pal rodeando la pequeña elevación que hay frente a nosotros por el mismo lado que a la ida (por la derecha se pasa junto a un gran hito de piedras que marca el camino) y de allí seguimos el sendero hacia la Font de Fra Joan, a la que no llegaremos.

Bajamos mientras siguen llegando excursionistas a la cima

Dejamos atrás la cima

Abandonando el Coll de Pal

Regresando por el sendero hacia la Font de Fra Joan

Una vez que alcanzamos el collado que hay por encima de la fuente seguimos por el sendero de la izquierda, trazando una diagonal por la ladera de la montaña y pasando por encima del camino que hemos seguido a la ida. Es más directo y nos llevará hasta una zona de prados desde donde bajaremos suavemente hasta encontrar la alambrada que nos llevará hasta la Collada Fonda, donde las vacas se han marchado y han dejado su lugar a un nutrido grupo de caballos.

Bajamos por el sendero...

...hasta alcanzar los prados

Bajando hacia la Collada Fonda

El otro héroe del día

Fin de la excursión


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