Con los niños a cuesstas

Con los niños a cuesstas

jueves, 15 de diciembre de 2011

Castanyer de les nou branques

En esta ocasión nos hemos acercado a la localidad de Viladrau para conocer otro árbol monumental que esconde ese bello paraje que es el Montseny: el Castanyer de las Nou Branques (el castaño de las nueve ramas, en castellano). Además, hemos recorrido lo que se conoce como el camino de las fuentes, visitando algunos bellos rincones donde brota el agua que ha hecho famoso al municipio. Es una excursión ideal para hacer con los más pequeños, no es muy larga y apenas si tiene desnivel, salvo un par de pequeñas subidas, y a la que podemos dedicar una mañana. Tomándolo con calma, en unas tres horas se puede hacer todo el recorrido, aunque siempre va a depender del rato que quieran pasar los pequeños jugando junto al castaño. 

Mapa de la ruta - Editorial Alpina

Nos acercamos a la localidad de Viladrau tomando la salida a Tona de la C-17, antes de llegar a Vic, pasando por Seva. Una vez en el pueblo dejamos el coche en el parking que hay cerca de la plaza de la vila. Otra posibilidad es dejar el coche en un segundo parking que hay cerca del comienzo de la ruta, en la calle de Torreventosa. En este enlace  tenéis un mapa del centro del pueblo para orientaros. Si bien la ruta comenzaría en el Centre Cultural Europeu de la Natura, atravesando el pueblo, las señales las encontramos a partir de la Font del Sot de Can Rossell.  Para llegar allí desde el parking que hay al final de la calle Torreventosa, sólo hay que seguir la pista asfaltada (calle Ramón Bofill), en ligera subida.


Plano de Viladrau con el camino marcado hasta la Font del Sot de Can Rossell


Así pues, tras dejar el coche enfilamos la pista asfaltada hacia el Sot de Can Rossell. Durante el camino, un poco largo y monótono al tratarse de asfalto, pasamos por la ermita de la Pietat y un hostal. Llegamos a la Font del Sot de Can Rossell, bonita fuente junto a una gran placa conmemorativa de uno de los "aplecs" que suelen hacerse en el Matagalls. Un poco más adelante encontramos el primer poste indicador de la ruta, girando 180º y tomando una pista en ligera subida.


Preparados y abrigados contra el frío

Subimos por la pista asfaltada

Font del Sot de Can Rossell

Los niños quieren probar el agua de la fuente

Inicio de los postes

La pista por la que subimos pronto se convierte en un camino de tierra. En pocos minutos  llegamos a la Font de les Paitides. Encontramos a varias personas cargadas de garrafas de plástico y llenándolas en la fuente. Al parecer el agua es de muy buena calidad, algunos le atribuyen cualidades casi milagrosas, y según una de las personas que allí se encontraban, se forman largas colas casi todos los días. Lástima que teníamos las cantimploras llenas. Dejamos a los vecinos llenando garrafas y seguimos ascendiendo un poco más por el camino hasta un desvío marcado que nos introduce de lleno en el bosque.

Subimos por la pista de tierra

Font de les Paitides

Desvío al interior del bosque


Comenzamos a caminar rodeados de castaños y encinas sobre una alfombra de hojas en busca de la Font del Noi Gran.A pesar de la humedad es un lugar muy bonito. El verde de la vegetación y el marrón de las hojas en el suelo le confieren al lugar un cromatismo precioso.


Caminando por medio del bosque

Superando algún que otro obstáculo

Todo el camino está lleno de hojas


Llegamos a la Font del Noi Gran, que se haya junto a la Font del Ferro (ésta más a la derecha, junto al camino de subida que debemos seguir). Toda la fuente está rodeada de hojas caídas de los castaños. El agua que brota de su caño está helada.

Llegando a la fuente

Font del Noi Gran

Con los peques junto a la fuente

¿Los Dalton? Nos falta el bigote

Volvemos al sendero y nos dirigimos a la Font del Ferro, que se haya rodeada de castaños. El agua que brota de ella es ferruginosa, motivo por el que las piedras que la rodean tienen un tono rojizo, y según la creencia popular es buena para la vista. De todas formas, nos abstenemos de probarla. Seguimos las indicaciones de los postes y subimos por un sendero entre castaños que desemboca en una pista asfaltada junto a la masía conocida como Mas Martí.

El agua trascurre por un pequeño arroyo tapado por las hojas

Font del Ferro

Observando un castaño

Subimos por un amplio camino

Pasando por el Mas El Martí


Pasamos de largo la masía y seguimos por la pista, que era el antiguo camino de Viladrau a Sant Marçal, rodeados de abetos. Finalmente salimos a un espacio abierto desde donde tenemos unas vistas increíbles de todo el macizo del Matagalls. De hecho, se puede apreciar la cruz que lo corona. Alcanzamos entonces la masía de La Vila, que rodeamos para coger una pista descendente que nos llevará hasta el castaño, objetivo de la salida.


Caminando entre abetos

Lo siento, no nos coge en el comedor

Vistas al Matagalls

La Vila

Descendemos por la pista de tierra hasta encontrar un desvío a la derecha, marcado siempre por los postes de madera, que nos conduce hasta una abertura en el bosque donde se encuentra el Castanyer de les Nou Branques.

Bajando por la pista de tierra

Entrada a la explanada de los castaños

Llegando al castaño

El Castanyer de les Nou Branques tiene una altura de 23 metros y su tronco un perímetro de 6 metros y medio. De sus nueve ramas originales, sólo quedan siete, dos de las cuales están muertas. Las cinco restantes aún producen un buen puñado de castañas. Su tronco está hueco y rodeándolo hay unos cuantos castaños más, tan viejos como él.

Castanyer de les Nou Branques

Uno de los castaños que lo rodea

A pesar de su abundancia, el castaño no es originario  de Montseny, sino del este de Europa. Al parecer fue introducido por los romanos, y tanto por su fruto, con un gran valor nutritivo, como por su madera, fue cultivado durante largo tiempo. Desde 1995 se celebra en Viladrau la fiesta de la castaña, que cae en la última semana del mes de octubre, siendo una de las más populares de Cataluña.


Jan en el interior del castaño

Todos junto al Castanyer de les Nou Branques

Erik asomando entre las ramas

En este punto tenemos dos opciones. La primera es volver a Viladrau siguiendo las señales de los postes de madera (unos quince minutos hasta el centro del pueblo) si los niños son pequeños y están cansados. Nosotros queríamos visitar la Font de les Tres Roses, que se haya enclavada en un precioso rincón del bosque. Así pues, volvemos hasta la pista de tierra donde habíamos cogido el desvío y bajamos hasta la masía conocida como L'Aremany. Esta se encuentra pasada la riera del Sot de Canalis, y unos metros antes de llegar a ella veremos a nuestra izquierda un letrero de madera que nos señala el camino hacia la fuente.


Bajamos por la pista

Riera del Sot de Canalis

El agua baja con fuerza

La masía queda a nuestra derecha

Indicador hacia la fuente


Tomamos el sendero a nuestra izquierda y lo seguimos un rato hasta que se bifurca. Seguimos entonces por el de la derecha, rodeados de castaños y pisando una auténtica alfombra de hojas. Si nos  fijamos veremos algunas marcas rojas pintadas en las piedras que nos señalan que vamos por el buen camino. Escuchamos a nuestra izquierda el ruído del agua que baja por la riera.

Los castaños nos acompañan durante el camino

Caminando por una gran hojarasca

Seguimos el camino hasta que éste enlaza con la riera, que seguimos por su margen derecho (a veces hay que saltar de un lado a otro). Aquí el terreno es más accidentado y hay que tener cuidado con las piedras que están tapadas por las hojas para no torcernos un pie. Un poco más adelante ya divisamos la Font de les Tres Roses.

Seguimos la riera por la derecha

Font de les Tres Roses

La Font de les Tres Roses se encuentra en un bucólico rincón rodeada de hayas y castaños. Junto a su caño hay escritas en una losa unas palabras del poeta catalán Joan Salvat-Papasseit. Unas piedras alargadas hacen la función de bancos donde descansamos un rato. Se trata de un rincón muy bonito y en verano debe ser un lugar muy fresco y agradable.

Erik nos fotografía junto a la fuente

Probando el agua de la fuente

Iniciamos el retorno a Viladrau por el mismo camino por donde hemos venido, parando antes en la masía de l'Aremany. Cruzamos la riera y volvemos al punto donde se encuentra el Castanyer de les Nou Branques. Desde ahí seguimos nuevamente los postes de madera, cruzando primero una riera, subiendo después una ladera y desembocando finalmente en una zona abierta conocida como el Prat del Solà.


De vuelta a Viladrau

L'Aremany

Seguimos los postes desde el Castanyer

Por el Prat del Solà

Pronto el camino te deja en la pista asfaltada, que tras pasar nuevamente por la fuente del Sot de Can Rossell, te conduce al centro de Viladrau, dando la excursión por finalizada.


Fin de la excursión


3 comentarios:

  1. Nosotros empezamos como vosotros ( entonces todavía internet no estaba muy estendido ) y ahora son los peques los que tiran de nosotros hacia la montaña. Este año he ido con mi hijo a hacer parte de la GR11( valle del Roncal, Anso y Echo )Enhorabuena, porque lo que estáis sembrando ahora, os dará unos frutos maravillosos mañana.
    Saludos.

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  2. Hola....
    Muy buen reportaje!!! muy bien explicado y buenas fotos....y gracias a el, me he animado y vamos hacer esta rutilla esta misma semana....buscaba algo asi y lo he encontrado....muchas gracias por tus explicaciones.
    una pregunta, comisteis por alli mismo??? es que mi intencion seria hacer la ruta por la mañana a media mañana y acabar por alli comiendo, viladrau o alrededores, algo normalito, comida casera de la zona y por supuesto, menu anticrisis a poder ser....jejejejejeje.
    Bueno, lo dicho, muchas gracias por el repor y felicidades porque te lo has currado muy mucho!!!!

    JORDI

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    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario, Jordi. Nosotros comimos en el restaurante del Hostal Bofil. Un menú bastante correcto y bien de precio.

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