Con los niños a cuesstas

Con los niños a cuesstas

lunes, 12 de junio de 2017

Castell de Milany

Las ruinas de un antiguo castillo del siglo X marcan el punto culminante de la Serra de Milany que juntamente con la Serra de Sta. Magdalena y Bellmunt, forman parte de la Serralada Transversal, en pleno prepirineo catalán. Su ascensión puede llevarse a cabo desde sus dos vertientes, escogiendo nosotros su cara norte desde Vallfogona del Ripollès. La excursión no presenta ninguna dificultad para los niños, salvo la distancia, un poco larga si no están muy acostumbrados a caminar. Para llegar hasta Vallfogona nos acercamos hasta Ripoll y allí tomamos la N-260 en dirección a Olot. Tras 12 kilómetros de sinuosa carretera llegaremos al pueblo y bajaremos por una pista que lo bordea hasta la parte inferior, donde hay un pequeño parking justo frente al poste que marca el inicio de la excursión.

Mapa de la ruta - Ed. Alpina


Distancia: 11,5 km.
Tiempo: 4 horas 30 minutos, con paradas
Tiempo para un adulto: Poco más de 3 horas, sin paradas


Frente a nosotros hay un poste indicador y un sendero que, bajando hacia el torrente de Vallfogona, nos conduce hasta el puente medieval. Pasamos al otro lado y en la bifurcación que nos encontramos, giramos hacia la derecha siguiendo las marcas blancas y rojas del GR. Por el otro camino marcharíamos hacia la Font de la Tosca, que ya visitamos hace algún tiempo cuando recorrimos los saltos de agua del Torrent de la Masica.


Inicio de la excursión

El puente asoma entre los árboles

Llegamos al puente medieval...

...y pasamos al otro lado

Giramos a la derecha y seguimos las marcas del GR


El sendero sube de forma decidida rodeados de una frondosa vegetación hasta llegar a una zona más abierta, desde donde hay buenas vistas hacia el pueblo y, más allá, la Serra Cavallera y el Taga. Ganamos altura en ziga-zagas y entramos de nuevo en zona boscosa. El sendero, tras abandonar finalmente el bosque, atraviesa unos prados para desembocar en una pista forestal, junto a un poste indicador.


La subida se endurece un poco

Dejamos atrás el bosque de ribera

Vistas a Vallfogona del Ripollès

Entramos otra vez en zona boscosa

El sendero atraviesa estos prados

Un poco más de subida

Poste indicador

Pista forestal


Giramos a la derecha y comenzamos a subir por la pista. Tenemos por delante ahora dos kilómetros y medio de pista forestal que, contrariamente a lo que pensaba, no se hacen monótonos en absoluto. Además de ganar altura de forma fácil, la pista atraviesa un espectacular hayedo. 


Vistas hacia la Serra Cavallera

Subimos por la pista forestal

La pista sólo es transitable para 4x4 o coches altos

Atravesamos el precioso hayedo


Alcanzamos un punto donde la pista hace un pronunciado giro hacia la derecha, quedando frente a nosotros el Torrent del Tornall, que no lleva mucha agua. Seguimos unos metros más la pista y a nuestra izquierda veremos un sendero que sube la ladera introduciéndose en el bosque. Al parecer antes había un poste indicador en este punto. El día que estuvimos nosotros no estaba. En su lugar, un cartel colocado en el suelo nos indica que vamos por buen camino.


Torrent del Tornall

Abandonamos la pista en este punto

Sí, por aquí se sube al castillo


La subida se endurece un poco (sólo un poco). Seguimos las marcas blancas y rojas, atravesando algún pequeño prado donde aún permanecen los restos de una masía, creo que Can Gallart, siempre paralelos al Torrent de Tornall que queda a nuestra izquierda. Mientras subimos, cruzamos una zona de bosque donde los árboles parecen afectados de alguna enfermedad. De todas formas, la zona se ha recuperado bastante en relación al año pasado, cuando recuerdo haberla visto en peores condiciones. Durante la subida, cruzaremos un par de veces una pista forestal.


Atravesamos algún pequeño prado

Restos de Can Gallart

El sendero sigue ascendiendo con suavidad

Cruzamos una pista forestal

En esta zona los árboles están peor

Las marcas blancas y rojas nos conducen hasta una pista forestal que, por la derecha, sube también hasta las ruinas de la antigua fortificación. Nosotros seguimos ascendiendo la pequeña ladera, y en menos de diez minutos alcanzamos el Coll de Milany. Giramos hacia la derecha y nos encaminamos hacia el castillo.


Subiendo la última ladera tras cruzar la pista forestal

El sendero se enfila entre las hayas

Salimos al Coll de Milany

Al fondo los restos del castillo

Subimos pegados a la alambrada


Las ruinas del castillo se levantan sobre un montículo rocoso al que se accede por un senderito. Pasamos al otro lado del vallado y nos plantamos pegados a la base del montículo. A la derecha comienza el sendero en el que encontraremos un par de asideras para superar unos pequeños desniveles que tampoco presentan mucha complicación. No obstante, cuidado aquí con los pequeños. Salimos a la parte baja de las ruinas y las bordeamos por la izquierda para alcanzar la torre y el vértice geodésico que marca la cima. En la explanada también hay un par de antenas y lo que parece ser una estación metereológica.


Nos desviamos a la derecha

Al fondo la torre del castillo

Pasamos entre las ruinas

Castell de Milany, 1526 m.


Las primeras referencias al castillo datan del año 962, siendo sus propietarios los condes de Besalú. Hoy sólo quedan los restos de la Torre del Homenaje y una sala rectangular que podría corresponder a la capilla del castillo. A pesar de sus escasos restos, está catalogado como bien de interés nacional. Desde aquí se nos abren unas extraordinarias vistas hacia el Bisaura y Bellmunt, al sur, y, más al norte, el Pirineo Oriental donde sobresale el Puigmal.


Torre del Homenaje

Con Jan en la torre

Erik disfrutando de las vistas

Vistas hacia el Pirineo

El vértice geodésico que marca la cima


Tras visitar los restos, bajamos nuevamente al Coll de Milany para regresar a Vallfogona. Están creciendo espesos cúmulos y, aunque el parte metereológico no prevee lluvias hasta bien entrada la tarde, no nos podemos fiar.


Bajamos en busca del sendero

Un estrecho recinto al lado de la torre

Volvemos a cruzar la alambrada

Dejando atrás el Castell de Milany

Se trata ahora de deshacer el camino de ida para regresar a Vallfogona. Bajamos la ladera y siguiendo las marcas blancas y rojas cruzamos todo el hayedo hasta llegar nuevamente a la pista forestal, junto al Torrent del Tornall.


Bajamos la ladera hasta llegar a la pista forestal

Seguimos las marcas del GR


Cruzamos otra vez los pequeños prados...

...hasta llegar a la pista forestal junto al torrente

Un tranquilo paseo cruzando el verdoso hayedo nos conduce hasta el desvío señalizado donde está el sendero que baja hacia la Riera de Vallfogona. Cruzamos nuevamente el puente medieval y acabamos nuestra excursión.


Volvemos a cruzar el hayedo

Cogemos el sendero que baja hacia la riera

Vistas a Vallfogona desde la pista forestal

Bajamos hacia la riera

Pont Medieval de Vallfogona

Nos quedamos a comer en Can Polla (no es broma, el restaurante se llama así), buena comida y un trato muy cordial.

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