Con los niños a cuesstas

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lunes, 7 de marzo de 2016

Sant Pere Mártir

Salida dominical a una de las elevaciones que rodean la ciudad condal, fácil de identificar por su antena de color rojo, y que aparece en el listado de las cien cimas de la FECC. También conocida como Puig d'Ossa, el nombre por el que normalmente se la identifica es Sant Pere Màrtir, que le viene de una antigua ermita de la que hoy no queda rastro, salvo un par de piedras. La montaña ofrece unas buenas vistas de toda la ciudad de Barcelona, así como del Baix Llobregat y la sierra del Garraf. La excursión, que no tiene ninguna dificultad, es un paseo de hora y media para pasar una mañana. El punto de partida es la Plaça Mireia (consultar google maps para la localización), junto a las pistas de tenis del club Diagonal, en Esplugues de Llobregat. Eso sí, conviene no llegar muy tarde porque aunque la zona para aparcar es muy grande, se llena con facilidad.

Distancia: 3 km
Tiempo: 1 hora y media, en plan paseo

Mapa de la ruta - ICC


Frente a la rotonda sale la pista que nos conducirá hasta la cima. Compartimos camino con runners, ciclistas y otros senderistas que, como nosotros, quieren disfrutar de una mañana fría pero soleada. Sólo las rachas de viento molestan un poco. La pista va rodeando por la derecha la montaña, ofreciéndonos buenas vistas de Montserrat, el Garraf y el delta del Llobregat,


Parking

Iniciamos la ascensión junto al panel informativo

Nos encontraremos varios postes a lo largo del recorrido

Vistas hacia el Garraf

La pista, ancha y cómoda

Vistas al Llobregat

Giramos a la izquierda y pasamos junto a la Casa de les Aigües, por una bonita pasarela de madera. Dejamos el desvío a la izquierda que nos llevaría hasta la cima para acercamos al Mirador dels Xiprers, al que llegamos unos minutos más tarde. Está bastante concurrido por un nutrido grupo de ciclistas. Buenas vistas hacia la ciudad y el Llobregat.


Subimos por un pequeño tramo asfaltado

Pasando junto a la Casa de les Aigües

Llegando al mirador

Mirador dels Xiprers

Un zoom hacia el Camp Nou

Para seguir nuestro camino tenemos dos opciones. La primera es volver por la pista unos metros más atrás donde dejamos el desvío hacia Sant Pere Màrtir, o bien, desde el mismo mirador, subir por un senderito, ladera arriba. Escogemos ésta última y subimos por el caminito hasta nuevamente salir a la pista, que ya no dejamos hasta el final.


Subimos ahora por el sendero...

...hasta salir otra vez a la pista

Seguimos la pista hasta el final

Llegamos a los pies de la antena y un poste indicador nos señala hacia la izquierda para visitar el emplazamiento de la batería antiaérea que se ubicó en este lugar durante la Guerra Civil (una de las tres que hubo en la montaña), de la que solo queda los cimientos. Tras visitarlo, volvemos hasta el indicador y rodeamos el edificio donde se ubica la antena, para acercarnos hasta la torre de vigilancia forestal donde nos hacemos la foto de cima. Frente a ella quedan los restos de lo que una vez fue la ermita de Sant Pere Màrtir.


Poste indicador

Mirador junto a la batería

Antiguo emplazamiento de la batería

Otra vista del soporte de hormigón

Un servidor no tiene ganas de bajar

Nos dirigimos hacia la torre de vigilancia

Restos de la ermita de Sant Pere M'artir

Sant Pere Màrtir, 399 m.

Desde la torre de vigilancia bajamos por la pista hasta el Coll del Portell. Frente a nosotros queda la torre de Collserola y el Tibidabo.


Abandonando Sant Pere Màrtir

Collserola y el Tibidado frente a nosotros

Coll del Portell

Desde el collado, giramos a la izquierda y bajamos por la pista que en unos minutos nos lleva hasta donde habíamos dejado el coche. Un agradable paseo matinal que nos ha permitido sumar una cima más al reto de los 100 cims.

martes, 18 de febrero de 2014

Turó de Magarola

Agradable paseo por la sierra de Collserola que nos permitirá ascender al Turó de Magarola, bonito mirador de la ciudad de Barcelona, y sumar una cima más al reto del "cent cims". El punto de partida es el aparcamiento que hay en la parte trasera de la residencia Vista Rica, en el km. 4,7 de la carretera de l'Arrabassada. Procurar no llegar muy tarde porque entre senderistas, runners, ciclistas y domingueros podemos quedarnos sin sitio para aparcar.

Distancia: 6 km.
Tiempo: 3 horas, con paradas
Tiempo para un adulto: 1 horas 45', sin paradas

Mapa de la ruta - Ed. Alpina

Entramos en el aparcamiento entre una nube de ciclistas y dejamos el coche en uno de los pocos huecos que quedan. Hemos tenido suerte, de algo sirve madrugar. Nos ponemos en marcha y tomamos el camino que queda a la derecha de la entrada donde un poste nos señala hacia el Pas del Rei, subiendo por una ligera pendiente y compartiendo el sendero con numerosos ciclistas. Encontramos una pista que por la izquierda sube hacia el Turó de Sant Cebrià, que pasamos de largo siguiendo nosotros por el camino principal. Pronto empezamos a disfrutar de las primeras vistas a la ciudad de Barcelona.


En marcha

Un grupo de ciclistas nos adelantan

Dejamos de lado el desvío a Samt Cebríà

Vistas a la ciudad

El camino desciende ahora hasta un nuevo cruce de pistas, donde continuaremos por la de la izquierda hasta llegar un poco más adelante a un nuevo desvío señalizado. A nuestra derecha se inicia el senderito (prohibido para las bicicletas, pero no para los runners que suben y bajan) que nos conducirá hasta la cima del Turó de Magarola. El sendero se estrecha bastante en algún punto hasta salir al bonito mirador donde se encuentra el vértice geodésico. Es un lugar agradable para contemplar la ciudad, tranquilo y bastante accesible. Nos hacemos la foto de cima, la 39ª para los niños, y disfrutamos de las vistas, a pesar del aire frío que sopla esta mañana.


Seguimos por la izquierda

Jan alcanzando el desvío hacia el Turó de Magarola

El sendero se estrecha en esta parte

Los hermanos en su 39ª cima del reto

Turó de Magarola, 430 m.


Dejamos el Turó de Magarola y seguimos por la parte opuesta a nuestra subida, bajando ahora por un estrecho camino hasta encontrarnos un primer poste de madera donde nos desviaremos hacia la derecha. Avanzamos unos metros más y encontramos un segundo poste donde, en este caso, giraremos a la izquierda siguiendo las marcas blancas y rojas del GR-6. Bajaremos ahora por una zona boscosa y bonita, donde, al igual que la semana pasada en el Puig de la Mola, encontramos signos evidentes de la acción de los jabalís. El descenso nos conducirá hasta una amplia explanada donde se cruzan varias pistas.


Abandonamos el Turó de Magarola

Primer poste, a la derecha

Segundo poste, a la izquierda

Jan bajando por el sendero vigilando de no cruzarse con algún jabalí

Llegando al cruce de pistas

Una vez en el cruce tenemos varias opciones para llegar hasta la ermita de Sant Medir. Una más larga, que consiste en seguir el GR-6 para luego conectar con el PR C-38; una más corta para los valientes que tengan bien las rodillas que es un senderito que queda junto a la curva y que desciende con fuerza; y la última (la escogida por nosotros) que consiste en seguir el indicador y bajar por la izquierda pasando junto a las cuatro casas de la urbanización de Sant Medir. Cruzamos la urbanización y vamos a parar a una pista donde giraremos a la derecha para llegar hasta la ermita, que encontramos muy concurrida: moteros, runners, ciclistas, senderistas, etc.


Pasando junto a las casas de la urbanización

Giramos a la derecha para visitar la ermita

Avanzamos por la pista

Ermita de Sant Medir

Cerrada, sólo abre los sábados

Tras pasar un buen rato en la plazoleta de la ermita y tratando de huir del akelarre dominguero que allí se ha congregado, volvemos por la pista pasando junto a la Font de Sant Medir y la zona de picnic dejando a la izquierda el camino por donde habíamos bajado. Seguimos avanzando por la pista (cuidado que por esta zona pasan coches) hasta unos metros antes de llegar a un puentecito que no cruzaremos. Si estamos atentos, pues la vegetación lo tapa un poco, hay un caminito a nuestra izquierda por el que debemos subir y que nos llevará hasta otro sendero.


Font de Sant Medir

Antes de llegar al puentecito del fondo, a la izquierda veremos el sendero

El caminito es muy estrecho

Desembocamos en otro sendero más amplio...

...y lo seguimos hacia la derecha

Avanzamos por este sendero hasta que, más adelante, haga un pronunciado giro hacia la izquierda. En la misma curva hay un senderito que seguiremos y que al principio pasa por una zona bastante frondosa. Poco a poco la vegetación se abre y llegamos a una zona más despejada, pasando junto a unos altos árboles que nos servirán de referencia para saber lo cerca que estamos del próximo desvío que deberemos tomar. Un poco más adelante, antes de llegar a un tronco caído en mitad del camino, hay un sendero a la izquierda algo disimulado por la vegetación, por donde nos desviaremos.


En este punto nos desviamos por el senderito de la derecha

La vegetación en más abundante en esta parte

Salimos a una zona más abierta

Antes de llegar al tronco caído nos desviamos a la izquierda

Encaramos la subida, no muy dificultosa, y llegamos hasta la font Groga, un fresco rincón de la sierra de Collserola donde pasar las tardes de verano rodeado de encinas, robles y plátanos. Hoy, entre el frío y la humedad, no apetece estar mucho rato. De la fuente mana un pequeño caño de agua bastante fría y sabor ferruginoso y, al parecer, tiene propiedades curativas, a tenor de lo que cuentan sobre epidemia de cólera que sufrió la ciudad en el siglo XIX.


Superando algún pequeño obstáculo

Alcanzando la font Groga

Restos de una construcción al lado de la fuente

Font Groga


Desde la fuente subimos por las escaleras que hay a su izquierda y seguimos el sendero que en unos diez minutos nos llevará hasta el aparcamiento de la residencia donde habíamos dejado el coche. Lo dicho, un agradable paseo dominical para conocer un bonito rincón muy cercano a la ciudad.


Subiendo por las escaleras

Otro árbol caído se cruza en el camino

Avanzando por el sendero...

...hasta llegar a la residencia de Vista Rica